miércoles, 19 de julio de 2017

Sobre un rojo carmesí



Tu corazón es de rojo carmesí,
tan intenso en su fulgor
que emana una sensación
que sana mis plegarias.

Es como sentir el calor
de los rayos del sol
sin tener que preocuparme
de nada en absoluto.

Los ruidos del campo
no distraen mis sueños.
Tengo paz, esa útil sensación
a la espera de la calma.

Nunca imaginé que algún día,
respiraría sin miedos,
nunca pensé que estaría inerte
como lágrima muerta
en su magnífico brillo de luz,
sin emitir algún sentido
de urgencia que despertara mi ego.

Ahora descanso preparándolo todo,
escuchándolo todo,
sin prisas ni aspavientos,
sin dolor ni angustia pasajera.
Sin tener que estar alerta
protegiendo a mi corazón de la guerra,
de una lucha que de un tajo
me partiría en dos.

Sobre rojo carmesí descanso,
desnudo de remordimientos,
transcurriendo en mis sueños,
en una inmensa llanura de paz.

Poesía 
Miguel Adame Vázquez.
19/07/2017.






martes, 18 de julio de 2017

Aún con la neblina



Nadie lo contó,
viví con las sombras que enterraron 
a mis miedos.

Fui testigo de mis ojos,
ellos grabaron historias tejidas 
de mis tiempos confusos. 

Yo lo sentí,
fueron suspiros profundos los que huyeron 
del lastre de mi propia orfandad.

Y ahí, con el frío adolorido por la desvergüenza,
fui limpiando mi rostro con el amor
el amor que tengo por ti.

Nadie lo contó,
siempre valdrá toda la pena detenerse 
a escuchar cómo amanece el día a tu lado,
aún con la neblina de saber que ya no estás.

Poesía 
Miguel Adame Vázquez.
18/07/2017.

viernes, 14 de julio de 2017

Son tan pocas las palabras



Son tan pocas las palabras en el viento 
que no me alcanzan para arrepentirme.
No quiero acostumbrarme al perdón 
adulando a la vida con la costumbre 
de querer solo vivir.

Pedir perdón.
Aún no porque tengo 
que pedir perdón y arrepentirme,
me lo dice tantas veces el tiempo 
que lo tengo impregnado en el corazón.

A veces quisiera tener la oportunidad 
de rescatarme,
pero la valentía es una cobarde,
ya no posee ningún sentimiento amado 
para poder olvidarlo todo y lograrlo.

Nunca he podido equilibrar la vida 
y caminar en la cuerda floja,
son muchos los intentos fallidos 
en los cuales solo tambaleo la realidad.

Ya perdí la cuenta de tantas veces 
que solo me he dejado caer,
amo sobrevivir a la caída de un vacío 
en un suspiro que no es fallido.

Ahora sé lo que es extrañar tu voz, 
es una sensación de espanto,
porque no me acostumbro al silencio 
de perdón al vacío de tu amor.

Es difícil avergonzarse cuando el miedo 
siempre toma la delantera, 
nunca es suficiente el esfuerzo 
cuando simplemente tienes que seguir 
bajo la metralla del odio todo el tiempo.

Mis ideas se duermen en un intento fallido, 
en los sueños no puedo escribir 
lo tanto que te quiero.

Son tan pocas las palabras
que se desprenden cada vez que no te veo,
que me he hecho invisible para ti.


Poesía 
Miguel Adame Vázquez.
15/07/2017.


jueves, 13 de julio de 2017

El viejo silencio de la soledad




El viejo silencio merodea la noche,
es frío porque la soledad 
sube cautelosa por el alba 
de unos días grises.

No puedo olvidar que estuve ahí 
por mucho tiempo escondido,
en el aire espeso de mi propio miedo,
siempre tratando de ignorar a tus ojos 
que no se les escapa nada.

No tuve miedo,
el miedo es un lujo momentáneo 
que sólo acelera a los nervios, 
esos que sudan desesperados 
porque no pueden explicar lo que siento.

Quizás estoy cansado de buscar de nuevo
y comprender que el vacío 
no es un estado incompleto.

Quizás se que en el olvido 
nunca existirá una memoria rota, 
y que se necesita por lo menos de dos 
para poder saciar la zozobra 
de un tiempo perdido en el odio.

Te has acostumbrado a devaluar tu memoria,
que solo sigues diluyendo 
tus hermosos ojos en una mirada 
que se pierde en el hastío vacío.

Nada puedo hacer por ti en esas horas 
finales en las cuales estás encerrada
bajo la sospecha de un viejo tiempo tirano.

No puedo evitar que el dolor abandone
a un corazón maltrecho,
así que solo huyes de la tierna protección 
de un fraterno abrazo.

Miserable es tu esperanza 
en esa última oportunidad 
para poder tejer un sueño amado,
nunca fuiste paciente 
por ese beso anhelado.

Quizás estoy cansado 
de tener que parar,
nunca fue mi baluarte la paciencia,
siempre preferí salir corriendo 
y tratar de cambiarlo todo,
aunque en ese cambio 
se quedará mi propia vida.

Nunca he querido morir 
lejos de tus manos cariñosas,
odio verme en el olvido 
de un amor pasado 
que solo se quedo con mis confusiones
de un viejo silencio que merodea a la noche.

Poesía 
Miguel Adame Vázquez.
14/07/2017.


Hace mucho que empezaste a volver a vivir.



Hay muchos hombres que tiemblan con su voz, 
se les cierran los ojos con el stress 
que deambula cazando a su pasado.

El silencio se escabulle inquieto 
sobre la rendija de un frío húmedo 
de una noche que es más que triste. 

Una noche que llueve en sus lamentos 
porque no sabe consolar con la ignorancia 
que arrastra en sus adentros.

El sueño me llama a derramar mis quejas,
llorando en un dolor que nunca cierra,
quisiera poder enseñarle a mi corazón 
una lección de amor para que aprenda.

Si vieras la mirada de un rostro 
duro y firme no estarías afligido 
con esas historias podridas,
tú lo sabes muy bien, 
es difícil que una cara fingida 
pueda engañar a mí presente,
el aprendió a volar a pesar 
de tener las alas rotas.

Siempre quisiste dejarme 
una marca imborrable,
que te indicará del poder 
que tuviste sobre mis ímpetus al quererme.

No podrás lograrlo una vez más,
he desterrado el dolor 
de mis deseos futuros.

Soy la lección más avanzada 
del amor que me tengo,
para poderlo regresar al que no lo tiene, 
tal como no lo tuve en algún pasado 
en el cual el frío se apoderó de mi amor.

El silencio pretende romper 
la última esperanza de una noche 
que es más que triste.

Lograrás leer estas palabras, 
lo sé.
Tal vez te duelan como marcas,
pero no importa.
hace mucho que empezaste a volver a vivir.

Poesía 
Miguel Adame Vázquez.
12/07/2017.






lunes, 10 de julio de 2017

Ustedes.



Ustedes, los que desnudan el frío con un abrazo,
los que están más que solos por todas partes.

Ustedes, los que no pueden dejar de lastimarse,
los que hablan solo del dolor y las mentiras.

Ustedes, los que no morirán nunca,
porque hablan de la muerte 
como si hubiera esperanza.

Ustedes, los que tejen palabras sin mover el rostro,
los que nunca abandonan ni olvidan a nadie,
los que ofrecen su corazón por una sola palmada.

Ustedes, los que sueñan maravillas eternas,
los que buscan siempre estar melancólicos,
los que inventan combinaciones de versos 
que nunca duermen.

Ustedes, los que aman infinitamente 
con una perpetuidad que no traiciona,
los que codician las poesías de otros,
porque nunca se resignan al tener que marcharse.

Ustedes, los que buscan a la madrugada 
para poder cantar a solas,
los que no pueden disimular las ojeras 
detrás de lo que fue un sueño maravilloso.

Ustedes, los que se avergüenzan por no poder
estar nunca vacíos,
los que toman dictado al infortunio.

Ustedes, los que siempre están tristes,
pero saben muy bien como hacerle 
para poder ser felices hoy aquí.

Poesía 
Miguel Adame Vázquez.
11/07/2017


sábado, 8 de julio de 2017

Aroma oscuro


Es duro saber que en este mundo 
ya no existen los milagros,
que el corazón es duro, 
que debe aprender a saborear las alegrías 
sin tener que abandonarse por nada.

Que en la pérdida un aroma oscuro 
que los poetas llaman misterio, 
te llegará al cuerpo 
con un sentido de urgencia,
que te dolera porque es pasado 
y eso duele 
porque simplemente es historia vieja,
es como un recuerdo que te abandona 
sin pausas, sin remordimientos, 
por no tener que decirte adiós 
en ningún momento.

Todo te he creído, 
desde la angustia ausente 
siempre te he escuchado,
y así en un lamento 
sencillamente todo te lo digo,
soy como un niño inocente 
que confía en tus oídos,
que vacila en mostrar 
sus ojos hinchados de tanto llorar 
por las cosas sin importancia,
que ignora muchas cosas,
porque ustedes no le dicen 
todo lo que saben.

Es duro saber que no te atreves 
a sostenerme la mirada,
que prefieres ignorar mis desdichas 
que tomar mi mano tibia 
en una mañana,
que yo no tengo la culpa 
por no seguir buscándote,
que no me arrepiento de nada,
que es muy noche 
y hasta el silencio descansa.

Es duro mirar como se escurre la vida,
cuando de una herida mortal 
solo intentas salvarla.

Poesía 
Miguel Adame Vázquez.
09/07/2017









viernes, 7 de julio de 2017

Todo tiene dos caras.


Que sencillo es vivir solo contando las lágrimas,
hasta qué tiemblan los ojos con la ausencia 
que se recuerda en el alba.

El tiempo sigue descansando en tu mirada,
es paciente, sabe muy bien que nunca la voz 
saldrá pidiendo ayuda por una garganta agotada.

Es fácil descubrir que todo tiene dos caras,
solo basta con ser indiferente a la misma soledad
y discurrir en el camino 
soñando las verdades impacientes 
que solas llegan a raudales.

Cuando nací, todo mundo aseguraba que moriría,
era práctico para mí decidir no respirar,
pues nadie me dijo lo valiente que sería,
sí así sencillamente resistía.

Y de mi pecho salió un grito mudo 
que despavorido solo vivía,
de modo que mi amor despertó 
en unos brazos que de pronto me tomaron cariño.

Fue grandioso sobrevivir de la nada, 
que de un suspiro de repente ganes la batalla.
no solo fue el cariño, 
simplemente decidí nunca olvidarlo, 
ame construir algo distinto, 
algo opuesto a lo esperado.

Ahora solo sigo soñando alcanzar 
a los años y poder filtrar a mis poesías 
en el aire y sin perderme, 
escribir sin la nostalgia,
solo seguir con el deseo 
de no callar para siempre.

Algún día muy lejano podré morirme,
tal vez me dolerán las manos de tantos versos incompletos,
pero me quedaré con el anhelo tibio de la tarde,
la mirada fija en las estrellas,
la noche nerviosa en la simple ausencia.

Es sencillo vivir y seguir escribiendo poemas, 
letras que tal vez nadie extrañara 
un día común como mañana, 
la verdad es que eso ya no importa,
solo tendré que seguir descubriendo 
que todo tiene dos caras.

Poesía 
Miguel Adame Vázquez.
08/07/2017




jueves, 6 de julio de 2017

La verdad siempre será libre.


Se murió la carnada que invadía mis historias, 
se fue con el orgullo roto y enfermizo.

Ya no soy más un ciclón apagado 
por un viento invadido en la discordia.

Se fue el odio que consumió a mis sueños, 
nació poco a poco nuevamente el deseo 
de sostener la mano de aquel que es presa 
de la maldad de este mundo.

Nunca más el ocaso será un frío 
que estalle sobre mi cabeza,
mis últimas lágrimas serán de una furia 
que se libera de unas palabras 
que se ahogan en la fuerza de la verdad.

Lo puedo decir.
El tiempo venció a la oscuridad marchita,
las noches y los días 
ahora son tu última mirada eterna,
la vida se te va de las manos, 
se escurre tu esperanza en un perdón 
que nunca será lo suficientemente 
para que vivas en paz.

Me robaste mi orgullo,
ahora es algo que he recuperado 
con creces, quedaron cicatrices,
pero no hacen mella en mi interior.

La verdad siempre será libre, 
como el clamor de justicia al ser escuchado,
mi voz es una palabra fuerte que cuida tu amor.

Poesía 
Miguel Adame Vázquez.
06/07/2017




lunes, 3 de julio de 2017

Quisiera llevarme tu dolor.


Cómo quisiera poder conquistar tu sonrisa, 
pero el dolor agobia con tu llanto mudo
a esta última esperanza de tenerte sin ese par de letras que claman dormir 
y no despertar jamás.

Hoy me desperté en esta mañana,
ahí estaba el canto alegre de las aves 
del campo.
Estaban felices porque el cielo destellaba
un poco de luz que calienta a las sombras que una noche atrás oculto a la vida misma.

No quiero que nadie te consuele 
con una muerte anunciada. 
Quiero que simplemente dejes que el calor de mis brazos sea el pretexto perfecto para que sigas respirando hoy.

Como quisiera que ellas pudieran 
desafiar a las horas que te esperan 
pacientes en un momento que pronto vendrá una vez más para apoderarse de ti.

No puedo llevarme tu dolor,
aunque quisiera que los versos 
fueran esa agua que pudiera lavar tu sufrimiento.

Nunca he entendido a la enfermedad,
esa que se opone a ti en lo profundo del abismo.

Los dos sabemos que mientras yo escriba, tus labios leerán mis palabras.

Los dos sabemos que estaría dispuesto 
a darle a la noche mis versos de tributo, 
lo haría con mucho gusto,
sería un precio más que justo 
con tal de que te deje una vez más amar.

Poesía 
Miguel Adame Vázquez
03/07/2017.







Esta noche.



La noche quiere quitarme un poco de vida,
es necia en su andar, 
pues es con el tiempo como su mejor anzuelo 
que quiere de un sorbo 
conquistar a cada uno de mis deseos.

La noche se atrinchera en un rincón espontáneo 
para poder lograr tocar con la lluvia 
el único recuerdo que tengo escondido. 

La noche desea consumir mi vida,
sabe que ella es un regalo precioso,
no puede resistir en su impaciencia,
pues solo quiere continuar viviendo 
de mi camino en su propio andar.

La noche quisiera quedarse 
hasta que las noticias vivan 
en el mismo olvido de lo que fue.

Quisiera arrebatarme en un instante 
el momento que no se repetirá jamás.

La noche es cómplice de la paciencia 
en un espacio momentáneo.
Solo quiere seguir anidando esperanzas 
en un reloj que va un poco más de prisa.

La noche necesita soñar para no tener 
que perder en el instante el tiempo 
que se va durmiendo.

La noche necesita despertar con esa sensación 
maravillosa de haber hecho lo correcto.

La noche guardará en su osadía 
un montón de pretextos, 
sabe que no hace falta mucho 
para poder fragmentar aquellos instantes 
que son simplemente únicos.

Esta vez la noche fallará en su intento
de arrebatarme la humedad que se respira 
con el deseo de un aguacero de bondades.

La noche nunca cerrará a mis ojos 
con los sueños de un cansancio 
que fecunda las desdichas nocturnas,
no podrá quitarme la felicidad 
de una sonrisa que hace mucho 
no se dibujaba en mi familia.

La noche nunca podrá derrotar 
por completo a mí sensación de paz.

Poesía 
Miguel Adame Vázquez
03/07/2017.